domingo, 21 de noviembre de 2010
Un bostezo enorme
lunes, 8 de noviembre de 2010
Cappa dejó de ser el técnico de River en la previa del superclásico
Había hablado en este blog de la necesidad de proyectos a largo plazo. De la importancia del sistema táctico en el armado de ese proyecto. Una vez más, la máquina de picar carne dejó sin trabajo a un DT. Ángel Cappa dejó de ser el entrenador de River y ya se perfila el tolo Gallego como reemplazante. domingo, 7 de noviembre de 2010
Lo que dejó All Boys - River
All Boys le ganó a River 1 a 0. El partido fue parejo y los dos tuvieron situaciones. Como viene sucediendo en las últimas fechas, al equipo de Ángel Cappa le faltó fútbol y no pudo hacer nada contra un equipo local que alternó juego por abajo y pelotazos frontales para sus delanteros. Aquí, algunas consideraciones tácticas del partido.domingo, 17 de octubre de 2010
Una nueva posición en la cancha genera un cambio histórico en la táctica del fútbol.
Desde hoy, se creo una nueva táctica: 4-5-2. Si, sobra uno. En esta oportunidad, Federico Beligoy, desde la mitad de la cancha, le sacó a River un partido ganado con un gol legítimo de Funes Mori porque creyó ver que el juvenil delantero bajó con la mano un excelente pase de Ariel Ortega. Si el video se puede ver, pone pausa a los 10 segundos y contame como hace Beligoy desde su posición para ver si fue mano o no. ¿Qué cobra si no lo puede ver? Seguramente vio el brazo extendido de Funes. ¿Alcanza con eso? Y encima lo amonesta el caradura!!! El línea, de frente a la jugada, se lava las manos y dice que no vio nada. ¿Hubiera sido lo mismo si el partido era en el Monumental?
No sirve que digan que como fue dudosa se le da la derecha al árbitro. Ni que la velocidad de la jugada no permite verla con claridad. Si los árbitros no están capacitados para dirigir a la velocidad que se juega en Primera, que no lo hagan más. Todas las fechas algún ladrón le saca partidos a un equipo. Basta de ladrones de negro que ganan guita, por dirigir mal. No me digan que ganan poca guita y que no les alcanza para vivir, por eso muchos tienen otro trabajo. Eso no justifica que puedan arbitrar de forma horrenda.
Párrafo aparte para el muñequeo de las jugadas en las que el delantero recibe de espaldas con un defensor encimándolo. El delantero cae y el árbitro cobra cuando le parece. Es más, a veces parece que hacen una si y una no. Impresentable.
Árbitros tibios que les sacan amarilla a los jugadores que recién empiezan por jugadas similares a las que pueden cometer jugadores de experiencia que, obviamente, no son amonestados. Eso es muñequeo y falta de carácter. Se hacen los duros con los pendejos. De nuevo, Impresentable.
El 4-5-2 queda inaugurado. El volante que sobra es como el líbero del Voley, juega con una camiseta de distinto color. Y a veces es comodín, juega para los dos equipos en el mismo partido. Cómodamente ubicado en la mitad de la cancha, su sector es de tres cuartos a tres cuartos. Pisa poco el área y definitivamente no tiene gol. Ahí también coincide con el líbero del Voley, no se le permite definir la jugada (Reglamento de Voley artículo 8.5.2.2 inciso b), no puede hacer un gol.
El 4-5-2 es un ejemplo. Si el equipo juega con tres defensores puede ser 3-6-2. O, más específico, 3-5-1-2. El volante que sobra se puede desprender del mediocampo y pararse en tres cuartos como doble enganche. Ahi quedaría 3-4-2-2. Cada uno se acomoda dónde puede.
Ah, Godoy Cruz y River empataron 2 a 2. Sigali en contra y Pavone para River. Ramirez y Carranza para el local.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Jugar bien es otra cosa

Lo que si está claro es que Arsenal no jugó nada bien. Ni siquiera lo intentó. Su arquero, Cristian Campestrini, hizo tiempo desde que arrancó al partido. Si toda la imaginación que tienen para hacer tiempo la usaran para crear juego, serían el Manchester United. Demasiado poco, además, porque en el segundo tiempo le hubiera bastado con animarse un poco para convertir un gol. No supo aprovechar las limitaciones que mostró River en la marca.
Pero volviendo a la pregunta inicial, Cappa dijo que River jugó bien porque creo ocho situaciones de gol ante un rival difícil. Eso no alcanza. El planteo táctico del Millonario esta pensado para atacar siempre. Pero para jugar bien también hay que saber defender. Y el mediocampo de River defendió mal. Ni Affranchino ni Pereyra tienen marca. Menos, Ortega y, en este partido, el paraguayo Rojas. Entonces, Almeyda quedó muy solo como volante central y tuvo que hacer un desgaste enorme, cómo en todos los partidos. Tácticamente queda descompensado cuando retrocede. Y la defensa, que contra Arsenal respondió bien, tampoco es una garantía. No la pasó tan mal porque el visitante no atacó, pero contra Vélez, en la fecha pasada, se vio que cuando la atacan, tambalea.
En Arsenal, lo único meritorio fue el intento de presionar la salida con tres jugadores. Además de sus delanteros, Leguizamón y Obolo, Choy Gónzalez, que jugó de volante por la izquierda, se adelantaba unos metros para presionar a los defensores rivales. River intenta jugar siempre la salida corta y la idea del conjunto de Sarandí fue cortar el juego lo más lejos posible de su arco. En muchas oportunidades obligó al local a tirar pelotazos (sobre todo a Ferrero, muy limitado con los pies al punto de errar un pase a un compañero que tenía a tres metros y quieto). Después, la marca ordenada con dos líneas de cuatro, complicó en algunos pasajes del partido a River. No dejó muchos espacios para que Ortega pueda crear.
A la hora de atacar, a Arsenal le faltó gente. Los laterales estaban muy atrás. El único que intentó pasar en algunas jugadas fue Krupoviesa, pero en esos casos el equipo quedaba bien parado atrás con Nervo, López, Aguilar y Leiva, que de los dos volantes centrales fue el más retrasado. Nunca desordenó el 4-4-2 riguroso. El manejo de la pelota recayó muchas veces en los pies de Jorge Ortiz, que fue el doble cinco más adelantado. No es lo mejor porque el marciano no tiene tanta visión para crear. No supo aprovechar lo mal parado que quedaba River cuando perdía la pelota. La única posibilidad clara la tuvo por un error de Almayda, que le bajó la pelota adelante del arco a Leguizamón.
En definitiva, para jugar bien hay que atacar bien y defender bien. River y Arsenal hicieron el 50% del trabajo, cada uno en el rubro que se siente más cómodo. Cappa deberá pensar cómo equilibrar el mediocampo para que la defensa no sufra y Alfaro tendrá que pensar cómo hace para que su equipo juegue mejor cuándo tiene la pelota.
domingo, 29 de agosto de 2010

Desde lo táctico, el equipo de La Paternal, que fue local, cambió el 3-4-3, con el jugó la fecha pasada con Vélez, por un 4-4-2. River, Mantuvo el 4-3-2-1 con el que le había ganado a Huracán e Independiente.
Primer tiempo: mejor Argentinos
En la primera mitad, el equipo local pudo imponer su juego desde los pies de Mercier. Si bien no tuvo un enganche clásico, el pelado se hizo cargo de la creación mientras que Basualdo, el otro volante central, se ocupó más de marcar que de jugar. Las dos líneas de cuatro bien juntas no dejaron espacio para que Ortega y Buonanotte pudieran generar fútbol.
Funes Mori estuvo muy aislado, quizá uno de los puntos más flojos del 4-3-2-1 elegido por Ángel Cappa. La cancha del Bicho es chica y cuesta mucho hilvanar jugadas de muchos pases, como le gusta al entrenador de River.
Un punto fuerte del planteo de Troglio, DT de Argentinos, fue la sociedad entre el chileno Hernández, volante por izquierda, y Escudero, lateral por ese costado. El equipo volcó el juego por ese sector aprovechando la poca vocación en la marca de Affranchino y las proyecciones de Ferrari.
Sin embargo, aunque Argentinos fue superior, River tuvo dos chances claras con un remate de Ortega que se fue desviado y un centro de Funes Mori que Pereyra no pudo empujar en el área chica.
Segundo tiempo: River mereció más
El arranque fue parejo. La superioridad de River se generó a partir del primer cambio del partido, a los 57´: Afuera Affranchino, adentro Lanzini. De esta manera, el equipo millonario cambió el 4-3-2-1 original, aunque esa no parecía la idea. Pereyra pasó a ocupar el lugar que dejó Affranchino en la derecha y Lanzini debía jugar por Izquierda. Pero el pibe terminó jugando libre, para juntarse con Ortega y Buonanotte.
Argentinos tomó nota y comenzó a atacar por la derecha de su ataque con Bogado y Prósperi. Desde ese lado se generó la jugada más clara del local en el segundo tiempo: centro de Prósperi cabezazo de Blandi que se fue muy cerca del palo izquierdo de Carrizo.
Sin embargo, la sociedad entre Lanzini y Ortega ayudó a que Funes Mori se asociara más al juego y le posibilitó al equipo visitante generar más juego y crear situaciones claras de gol. Cappa sacó a Buonanotte y puso a Pavone y también entró Rojas por Pereyra.
De esa manera, se podría decir que River terminó jugando con un 4-1-3-2.
Conclusión
En el pequeño campo de juego de Argentinos Juniors, la mejor manera de sacar un buen resultado es jugar con un equipo ordenado y corto. Así jugó el local en el primer tiempo. Así lo hizo River en el segundo. Por eso, se dividieron un tiempo cada uno. River quedó como único puntero y el único que lo puede alcanzar en Estudiantes, que pospuso su partido contra Gimnasia.
